Pareja

Sexualidad en la madurez - El derecho a disfrutar del sexo a cualquier edad

Este artículo se lee en unos 7 minutos Redacción y gestión: Kokomori

La sexualidad de las personas mayores no es un tabú

Múltiples estudios a gran escala muestran que aproximadamente el 73 % de las personas de 57 a 64 años, el 53 % de las de 65 a 74 y el 26 % de las de 75 a 85 declararon ser sexualmente activas. La sexualidad en la vejez no es una "excepción", sino una realidad que muchas personas viven.

Sin embargo, la sociedad ignora o ridiculiza la sexualidad de las personas mayores, calificándola de "desagradable" o "vergonzosa". En las residencias se ignoran las necesidades sexuales de los residentes, y las familias se niegan incluso a pensar en la vida sexual de sus padres. Este tabú social impone a las propias personas mayores la autocensura de que "ya no deberían disfrutar del sexo".

No obstante, la satisfacción sexual está profundamente ligada a la salud mental en la vejez. El contacto físico y el tiempo íntimo con la pareja promueven la liberación de oxitocina, contribuyendo a reducir la soledad y mejorar la calidad del sueño. La actividad sexual no significa necesariamente coito: tomarse de la mano, abrazarse o darse masajes también cuentan.

Cambios sexuales asociados al envejecimiento

Cambios físicos

En los hombres, la erección tarda más en producirse, disminuye la rigidez y se alarga el periodo refractario tras la eyaculación. En las mujeres, la disminución de estrógenos tras la menopausia provoca sequedad vaginal, atrofia y dolor durante las relaciones. Estos son cambios naturales, no significa que algo esté "roto".

Un aspecto que suele pasar desapercibido es que los fármacos para enfermedades crónicas (antihipertensivos, antidepresivos, medicamentos para la próstata, etc.) afectan con frecuencia a la función sexual. Si notas cambios sexuales, consultar con tu médico sobre la posible relación con la medicación puede ser útil. A veces un ajuste o reducción de la dosis mejora la situación.

Adaptación a los cambios

Los cambios corporales no son el fin de la sexualidad, sino una oportunidad para redefinirla. En lugar de buscar el mismo sexo que a los 20, se exploran formas de intimidad adaptadas al cuerpo actual. Alargar los preliminares, usar lubricante, no centrarse exclusivamente en la penetración. Ampliar la definición de actividad sexual permite adaptarse con flexibilidad a los cambios del envejecimiento.

Malentendidos comunes

  • "Es anormal que las personas mayores se interesen por el sexo": la investigación muestra que la actividad sexual en la vejez es común. Lo anormal no es el interés, sino que la sociedad lo convierta en tabú
  • "Disfunción eréctil = fin del sexo": independientemente de la erección, existen muchas formas de compartir placer e intimidad
  • "Las personas mayores no contraen ITS": la disminución de la inmunidad puede incluso aumentar el riesgo de infección
  • "Sin pareja, el sexo no es relevante": el autoplacer también forma parte de la salud sexual; obtener satisfacción sexual en solitario es natural

Cuatro enfoques para enriquecer la sexualidad en la madurez

1. Aceptar los cambios del cuerpo

En lugar de compararte con tu cuerpo de los 20, centra la atención en lo que tu cuerpo actual puede hacer. El placer es posible incluso sin una erección completa. La sequedad vaginal se puede manejar con lubricante. Aceptar los cambios corporales no como "deterioro" sino como "nuevas condiciones" es la clave para mantener la satisfacción sexual.

Los cambios en la imagen corporal (arrugas, cambios de forma, cicatrices quirúrgicas, etc.) también pueden minar la confianza sexual. Una actitud mutua de reconocer en lugar de negar los cambios físicos del otro genera seguridad psicológica y conduce a una intimidad física relajada.

2. Profundizar la comunicación

Incluso entre parejas de muchos años, las preferencias y los deseos sexuales cambian. Comunicar abiertamente "qué me gusta" y "qué me incomoda" mejora la satisfacción de ambos. Precisamente en relaciones largas es importante abandonar la suposición de que "no hace falta decirlo, ya lo sabe".

Un enfoque concreto para el diálogo: cada miembro de la pareja hace una lista de "cosas que me gustaría probar" y "cosas que antes me gustaban pero ya no". Si la expresión directa resulta difícil, leer juntos un libro o artículo y compartir impresiones también funciona bien.

3. Aprovechar el apoyo médico

Los fármacos para la DE (inhibidores de la PDE5) también son eficaces en personas mayores. Para la atrofia vaginal femenina, la terapia local con estrógenos es efectiva. Dolor durante las relaciones, disminución del deseo, disfunción eréctil: son problemas con solución médica, y no hay por que resignarse pensando "es cosa de la edad". Consulta en urología o ginecología.

Muchas personas dudan en consultar, pero los médicos atienden preocupaciones sexuales de forma rutinaria. Prácticamente nunca te juzgarán como "inapropiado para tu edad". La salud sexual es parte de la salud general, y consultar no es motivo de vergüenza.

4. La posibilidad de nuevas relaciones

Tras la viudedad o el divorcio, mantener relaciones sexuales con una nueva pareja es algo natural también para las personas mayores. No obstante, el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS) existe independientemente de la edad. Múltiples estudios epidemiológicos muestran una tendencia al alza en la tasa de ITS en mayores de 65 años. El uso del preservativo y las revisiones periódicas son importantes a cualquier edad.

Una trampa al iniciar nuevas relaciones: tras un largo periodo de inactividad, la actividad sexual repentina puede suponer una carga para el cuerpo. Se recomienda profundizar la intimidad gradualmente y hacerse un chequeo médico previo.

Conclusión

La sexualidad no es exclusiva de la juventud. Seguir siendo un ser sexual a medida que se envejece es algo natural y saludable. Adaptarse a los cambios del cuerpo, profundizar la comunicación y, si es necesario, recurrir al apoyo médico. La edad no es el fin de la sexualidad, sino el comienzo de un nuevo capítulo. No te avergüences de tus propios deseos; busca una intimidad plena.

Compartir este artículo

Compartir en X Añadir a Hatena Bookmark

Artículos relacionados