Maximiza los beneficios del baño de bosque - La curación natural respaldada por la ciencia
El baño de bosque no es «cuestión de ánimo»
El baño de bosque (Shinrin-yoku) es una práctica de salud originaria de Japón que se investiga en todo el mundo. Múltiples estudios han confirmado que caminar por el bosque reduce el cortisol (hormona del estrés) y activa las células NK (células inmunitarias). No se trata de una cuestión de ánimo, sino de cambios fisiológicos medibles.
Tres formas de potenciar los efectos del baño de bosque
1. Pon el móvil en modo avión
Cada vez que suena una notificación, tu atención se aleja del bosque. Durante el tiempo dedicado al baño de bosque, pon el móvil en modo avión y presta atención a los sonidos de la naturaleza. El canto de los pájaros, el sonido del viento, el fluir del agua: estos sonidos naturales tienen por sí mismos un efecto relajante.
2. Camina despacio
El baño de bosque no es senderismo. Camina sin destino fijo, despacio, deteniéndote y respirando profundamente. Toca el tronco de un árbol, huele las hojas. Lo importante es «experimentar» el bosque con los cinco sentidos. (Los libros sobre baño de bosque también son una buena referencia)
3. También es posible en la ciudad
Aunque no tengas un gran bosque cerca, caminar bajo los árboles de un parque urbano o elegir calles con abundante arbolado ya produce efectos. Colocar plantas de interior en casa también aporta un pequeño efecto de baño de bosque. (Los libros sobre terapia natural permiten aprender métodos prácticos)
La ciencia de los fitoncidas
Una de las sustancias que respaldan los efectos del baño de bosque son los «fitoncidas». Se trata de compuestos orgánicos volátiles que emiten los árboles, especialmente abundantes en coníferas como el ciprés japonés, el cedro y el pino. La investigación del profesor Li Qing, de la Universidad Médica de Japón, confirmó que respirar el aire del bosque que contiene fitoncidas aumenta la actividad de las células NK (Natural Killer) en aproximadamente un 50%, y que este efecto se mantiene durante más de una semana.
Las células NK son células inmunitarias que atacan a las células infectadas por virus y a las células cancerosas, por lo que su activación significa una mejora de la inmunidad. Se considera que realizar un baño de bosque de 2 a 3 horas una vez al mes es suficiente para mantener la función inmunitaria. Si vives en una zona urbana con difícil acceso al bosque, caminar entre los árboles de un gran parque también puede proporcionar cierto efecto de fitoncidas.
La posibilidad del «baño de bosque urbano»
Incluso cuando no es posible ir a un bosque propiamente dicho, existen formas de recibir los beneficios de la naturaleza. Caminar bajo los árboles de las calles urbanas, pasar tiempo en jardines en azoteas, colocar plantas de interior. Estos enfoques podrían denominarse «baño de bosque urbano».
La investigación de la NASA demostró que las plantas de interior absorben sustancias nocivas del aire, como el formaldehído y el benceno, mejorando la calidad del aire. Además, existe un famoso estudio (Roger Ulrich, 1984) que muestra que los pacientes en habitaciones con vistas a la vegetación se recuperan más rápido que los de habitaciones sin vistas. El contacto con la naturaleza, aunque sea indirecto, produce efectos medibles en el cuerpo y la mente.
Resumen
Los efectos del baño de bosque se maximizan apagando el móvil, caminando despacio y sintiendo la naturaleza con los cinco sentidos. Aunque no tengas un gran bosque cerca, aprovecha conscientemente la vegetación de tu entorno.