Creatividad

Expresarte a través del journaling - La técnica de escribir para ordenar la mente

Este artículo se lee en unos 3 minutos

La diferencia entre journaling y diario

El diario registra «qué ha pasado hoy», pero el journaling es el acto de escribir libremente «qué siento y qué pienso ahora mismo». Sin preocuparse por la gramática ni la estructura, se traslada al papel lo que hay en la cabeza tal cual. Esta «escritura sin editar» es la esencia del journaling.

La investigación del psicólogo James Pennebaker ha demostrado que el acto de escribir las emociones contribuye a mejorar la función inmunitaria, reducir el estrés y mejorar la salud mental.

Tres efectos del journaling

Externalización del pensamiento

Cuando escribes en papel los pensamientos que dan vueltas en tu cabeza, puedes observarlos con objetividad. La ansiedad difusa se transforma en problemas concretos y surge la sensación de que puedes abordarlos. Al sacar los pensamientos «fuera de la cabeza», se libera la memoria de trabajo y se crea espacio para nuevos pensamientos.

Liberación emocional

Al escribir la ira, la tristeza o la ansiedad que no puedes verbalizar, las emociones se «procesan». Reprimir las emociones consume energía, pero al escribirlas la intensidad emocional se suaviza y recuperas la calma.

Descubrimiento de patrones

Al practicar journaling de forma continuada, empiezas a ver patrones en tus pensamientos y emociones. «Los lunes siempre me siento decaido», «después de ver a cierta persona me irrito». Al tomar conciencia de patrones que no percibías, resulta más fácil tomar medidas. (Los libros sobre journaling también son una buena referencia)

Cómo empezar: tres métodos sencillos

1. Páginas matutinas

Nada más levantarte, escribe sin parar lo que te venga a la cabeza durante 3 páginas (o 1 página de cuaderno). El contenido da igual. «Tengo sueño», «qué haré hoy», «me preocupa la reunión de ayer». La clave es no censurarte y no parar la mano.

2. Journaling con preguntas guía

Escribe respondiendo a preguntas (prompts) como «qué es lo que más agradezco ahora» o «qué ha sido lo más desafiante esta semana». Es especialmente útil cuando no sabes qué escribir.

3. Journaling emocional

Empieza con «si tuviera que describir mi estado de ánimo en una palabra, ¿cuál sería?» y profundiza en por qué te sientes así. La investigación en neurociencia ha demostrado que solo con ponerle nombre a la emoción (etiquetado) su intensidad disminuye. (Puedes aprender otras técnicas con libros sobre autocuidado)

Consejos para mantener el hábito

No intentes escribir textos perfectos. Como nadie lo va a leer, no te preocupes por las faltas de ortografía. Tampoco necesitas escribir todos los días. Escribe cuando te apetezca, eso es suficiente. Eso sí, si dejas el cuaderno y el bolígrafo al alcance de la mano, el umbral para escribir baja.

Resumen

El journaling es el medio de expresión personal más sencillo, que no requiere talento ni herramientas especiales. Externalizar pensamientos, liberar emociones y descubrir tus propios patrones. Con solo 5 minutos al día frente al cuaderno, puedes lograr al mismo tiempo ordenar la mente y potenciar la creatividad.

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