Sobrevivir al primer año en un nuevo trabajo - Estrategias para ganarte la confianza en tu nuevo puesto
El muro del primer año en un nuevo trabajo
Los primeros 3 a 6 meses tras un cambio de empleo son un período en el que muchas personas sienten la incertidumbre de «¿realmente fue buena esta decisión?». Los métodos del trabajo anterior no funcionan, las relaciones personales parten de cero, no conoces las reglas no escritas. Se estima que alrededor del 70% de las personas que cambian de trabajo experimentan este estrés, por lo que no es algo inusual en absoluto.
Lo importante es no interpretar esta ansiedad como algo «anormal», sino aceptarla como parte del proceso de adaptación a un nuevo entorno.
3 cosas a tener en cuenta en los primeros 90 días
1. Dedicarse a observar
Lanzar propuestas de mejora nada más entrar diciendo «en mi empresa anterior se hacía así» es contraproducente. Durante los primeros 1 o 2 meses, concéntrate en observar la cultura de la organización, los procesos de toma de decisiones y las relaciones entre las personas clave. Proponer después de entender por qué se hacen las cosas de cierta manera resulta mucho más aceptable.
2. Acumular pequeños logros
En lugar de buscar un golpe de efecto con un gran proyecto, obtener resultados de forma constante en el trabajo diario es el camino más corto para construir confianza. Cumplir los plazos, informar con detalle, entregar el trabajo encargado con una calidad superior a la esperada. Estas pequeñas acumulaciones conducen a la valoración de «esta persona es de fiar».
3. No tener miedo de preguntar
Si evitas preguntar por miedo a que piensen «¿ni siquiera sabe eso?», más adelante puede derivar en errores graves. Justo después de incorporarte es un período valioso en el que tienes la «excusa» de que es normal no saber. Aprovecha al máximo este período y pregunta activamente todo lo que no entiendas. (Los libros sobre cambio de trabajo también son una buena referencia)
Claves para construir relaciones personales
Las relaciones en un nuevo lugar de trabajo se construyen a menudo en contextos informales como almuerzos o conversaciones casuales. Comunícate conscientemente también con personas con las que no tienes contacto laboral directo y amplía tu red interna. En particular, la relación con personas que manejan información transversal entre departamentos (los llamados «conectores») es de gran ayuda para que el trabajo fluya.
Sin embargo, hay que tener cuidado de no verse envuelto en facciones o política interna. Durante el primer año, mantener una posición neutral y no inclinarse hacia ningún grupo específico es lo más seguro.
Soltar las comparaciones con el trabajo anterior
La comparación de «en mi empresa anterior se hacía así» no solo te hace sufrir a ti, sino que también da una impresión negativa a quienes te rodean. Es natural echar de menos las cosas buenas del trabajo anterior, pero es necesario hacer un esfuerzo consciente por ver también las cosas buenas del nuevo entorno. (Los libros sobre estrategia de carrera te permiten aprender una perspectiva a largo plazo)
Resumen
La ansiedad del primer año en un nuevo trabajo es prueba de crecimiento. Observar, acumular pequeños logros y no tener miedo de preguntar. Con solo poner en práctica estas 3 cosas, la confianza en tu nuevo lugar de trabajo se construye de forma constante. Para que dentro de un año puedas mirar atrás y pensar «fue buena decisión cambiar de trabajo», empieza hoy mismo con una cosa a la vez.