Reparar la ropa en vez de tirarla - Técnicas sencillas para alargar la vida de tus prendas
La opción de «reparar»
Con la expansión de la moda rápida, la ropa se ha convertido en algo que «se tira y se reemplaza cuando se estropea». Sin embargo, si sabes coser un botón o hacer un remiendo básico, puedes seguir usando tus prendas favoritas mucho más tiempo. Reparar es ahorrar, es cuidar el medio ambiente y es una muestra de respeto hacia las cosas.
Cuatro reparaciones que cualquier principiante puede hacer
1. Coser un botón
Es la reparación más básica. Con una aguja, hilo y el botón, se termina en 5 minutos. El truco está en dejar un pequeño espacio (pie de hilo) entre el botón y la tela, lo que facilita abrocharlo.
2. Arreglar un dobladillo deshilado
Se vuelve a fijar con puntada invisible. La clave es tomar pequeñas porciones del revés del pliegue para que la costura no se vea por el derecho. Si prefieres no coser, la cinta termoadhesiva para dobladillos permite arreglarlo solo con la plancha.
3. Reparar un agujero
Si el agujero es pequeño, basta con pegar un parche termoadhesivo por el revés. En el caso de los vaqueros, el «darning» (zurcido decorativo) que hace visible la reparación puede resultar incluso elegante. (En libros de introducción a la costura puedes aprender las bases)
4. Primeros auxilios para una cremallera
Cuando el cursor se atasca, frotar grafito de un lápiz sobre los dientes mejora el deslizamiento. Si el cursor se ha aflojado, apretarlo ligeramente con unos alicates puede devolverle la funcionalidad. (Los libros sobre cuidado de la ropa también son una buena referencia)
Conclusión
La habilidad de reparar ropa, una vez adquirida, te acompaña toda la vida. Aunque el acabado no sea perfecto, una prenda reparada por ti mismo genera un vínculo especial. Antes de tirar, intenta reparar.