Salud

Cuando el hipo no se detiene - Causas y tratamiento del hipo crónico

Este artículo se lee en unos 8 minutos

El hipo se produce por contracciones involuntarias del diafragma

El hipo (singulto) es un fenómeno en el que el diafragma y los músculos intercostales se contraen de forma súbita e involuntaria, seguido inmediatamente por el cierre de la glotis, produciendo el sonido característico «hip». Este arco reflejo está compuesto por una red compleja que incluye el centro del hipo en el bulbo raquídeo, el nervio frénico (C3-C5), el nervio vago y el sistema nervioso simpático.

El hipo normal se detiene espontáneamente en minutos u horas y no supone un problema médico. Sin embargo, si dura más de 48 horas se clasifica como «hipo persistente», y si dura más de un mes como «hipo intratable», pudiendo existir una enfermedad orgánica subyacente. Como uno de los efectos del estrés crónico en el cuerpo, se sabe que el umbral del centro del hipo disminuye, facilitando su aparición.

Causas cotidianas que provocan el hipo

Las causas del hipo común que se resuelve en poco tiempo son diversas. La más frecuente es la distensión rápida del estómago. Cuando el estómago se hincha por comer rápido, beber bebidas carbonatadas o comer en exceso, se estimula el diafragma adyacente y se desencadena el reflejo. Los cambios de temperatura también son una causa: tomar una bebida fría inmediatamente después de comida caliente estimula los receptores de temperatura del esófago y el estómago.

El alcohol promueve la secreción de ácido gástrico y relaja el esfínter esofágico inferior, por lo que el reflujo ácido estimula el nervio vago y provoca hipo. El tabaco también es un factor irritante para el diafragma. La excitación mental o los cambios emocionales bruscos (risa, sorpresa) también activan el centro del hipo. El hipo causado por estos factores cotidianos no es preocupante, ya que se resuelve espontáneamente al eliminar la causa.

Enfermedades sospechosas cuando dura más de 48 horas

Detrás del hipo persistente puede existir una enfermedad que estimula alguna parte del arco reflejo del hipo. Como causas del sistema nervioso central se encuentran tumores o infartos del tronco encefálico, esclerosis múltiple y meningitis. Como causas de nervios periféricos, son representativos los tumores cercanos al diafragma, la hernia de hiato y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

En el sistema digestivo, la úlcera gástrica, la pancreatitis y la colecistitis estimulan el diafragma o el nervio vago. Como causas metabólicas se encuentran la neuropatía diabética, la uremia (insuficiencia renal) y las alteraciones electrolíticas (hiponatremia, hipocalcemia). El hipo inducido por fármacos tampoco debe pasarse por alto: los corticoides (dexametasona), las benzodiacepinas y algunos antineoplásicos pueden ser la causa.

Métodos para detener el hipo con base científica

Existen numerosos remedios populares para detener el hipo, pero los que han demostrado eficacia científica son los métodos que estimulan el nervio vago y los que elevan la concentración de dióxido de carbono en sangre. Como métodos de estimulación vagal se encuentran: beber agua fría de un trago, tragar una cucharada de azúcar (estimula el nervio vago faríngeo), tirar de la lengua y el masaje del seno carotídeo.

Como métodos para elevar el CO2 sanguíneo están: contener la respiración durante 10-15 segundos y respirar el propio aire exhalado en una bolsa de papel (con precaución por la hipoxia). La maniobra de Valsalva (taparse la nariz, cerrar la boca y hacer fuerza) también es eficaz al cambiar la posición del diafragma. Un estudio publicado en 2021 mostró que una «herramienta de inspiración forzada y deglución» que utiliza simultáneamente el diafragma y la glotis al sorber agua con una pajita demostró mayor eficacia que los métodos convencionales.

Farmacoterapia del hipo crónico

Para el hipo que dura más de 48 horas se considera la farmacoterapia. El fármaco de primera elección es la clorpromazina (antipsicótico), que bloquea los receptores de dopamina del centro del hipo y suprime el reflejo. Sin embargo, debido a efectos secundarios como somnolencia e hipotensión ortostática, se limita a un uso de corta duración.

Como fármacos de segunda línea se utilizan el baclofeno (relajante muscular) y la gabapentina (antiepiléptico). El baclofeno actúa sobre los receptores GABA-B suprimiendo la contracción excesiva del diafragma, y la gabapentina reduce la excitabilidad del sistema nervioso central. Cuando la causa es el reflujo gastroesofágico, los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son eficaces. En medicina tradicional japonesa, la shakuyakukanzoto se prescribe a veces para aliviar los espasmos del diafragma.

Cuándo acudir al gastroenterólogo

Se recomienda consultar a un gastroenterólogo o internista general si se cumple alguna de las siguientes condiciones: el hipo no se detiene en más de 48 horas, interfiere con la alimentación o el sueño, se acompaña de pérdida de peso o dificultad para tragar, coexiste con acidez o dolor de estómago, o apareció después de iniciar un nuevo medicamento.

Al acudir a consulta, comunique la duración del hipo, su frecuencia, los factores agravantes (comidas, postura, hora del día) y los medicamentos que toma. El médico descartará enfermedades orgánicas mediante análisis de sangre, radiografía de tórax y endoscopia digestiva alta. Adquirir conocimientos básicos sobre el sistema digestivo a través de libros sobre salud gastrointestinal facilitará el diálogo con el médico.

Medidas preventivas en la vida diaria

Para prevenir el hipo, lo básico es evitar los factores desencadenantes. Coma despacio, masticando bien, y evite comer grandes cantidades de una vez. Las bebidas carbonatadas distienden el estómago, así que las personas que tienen hipo frecuentemente deberían moderarlas. No se acueste inmediatamente después de comer y mantenga el torso erguido durante al menos 30 minutos para prevenir el reflujo ácido.

La gestión del estrés también es una medida preventiva importante. Cuando la tensión y la ansiedad se prolongan, se altera el equilibrio del sistema nervioso autónomo y disminuye el umbral del centro del hipo. Asegurar una alimentación regular y un sueño suficiente, así como cuidar el entorno intestinal, también contribuye a la estabilidad del sistema digestivo. Cuidar el entorno intestinal también contribuye a la estabilidad del sistema digestivo. Limite el alcohol a cantidades moderadas (aproximadamente 350 ml de cerveza) y evite beber con el estómago vacío.

Puntos clave de este artículo

  • El hipo es un fenómeno reflejo causado por la contracción involuntaria del diafragma y el cierre de la glotis
  • Si dura más de 48 horas, puede haber una enfermedad orgánica y es necesario consultar al médico
  • La estimulación del nervio vago y la elevación del CO2 son métodos científicamente eficaces para detenerlo
  • Comer rápido, las bebidas carbonatadas, el alcohol y el estrés son los principales factores desencadenantes

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