Familia

Cómo crear hábitos que fortalezcan los vínculos familiares

Este artículo se lee en unos 6 minutos

El poder de los hábitos familiares

Los hábitos y rutinas familiares no son simples repeticiones. La investigación en psicología ha demostrado que los rituales familiares (family rituals) contribuyen a la estabilidad emocional de los hijos, al sentido de pertenencia y a la mejora de la autoestima. (Libros sobre vínculos familiares)

Los hábitos generan «previsibilidad». Preparar el desayuno en familia cada domingo, escribir una carta en los cumpleaños, hacer balance del año en diciembre. Estos eventos previsibles proporcionan a los miembros de la familia seguridad y sentido de unidad.

Hábitos familiares fáciles de incorporar al día a día

Valorar el tiempo alrededor de la mesa

Sentarse a comer en familia es el hábito familiar más sencillo y eficaz. Investigaciones de la Universidad de Harvard indican que los niños que comen con frecuencia en familia tienden a tener un vocabulario más rico y mejores resultados académicos.

Aunque no sea posible todos los días, reservad varias veces por semana un momento para comer todos juntos. Durante la comida, alejad la televisión y los teléfonos y centraos en la conversación. Preguntas concretas como «¿qué ha sido lo mejor de hoy?» son un buen detonante para el diálogo natural.

Actividades familiares de fin de semana

Merece la pena convertir en rutina el tiempo que se pasa juntos los fines de semana. Paseos por el parque, cocinar, juegos de mesa, ver una película: el contenido da igual. Lo importante es compartir la experiencia de «hacer algo juntos».

Lo ideal es que la elección de la actividad se decida entre todos. Dar también a los niños capacidad de elección fomenta la iniciativa y la responsabilidad. Las ideas para enriquecer el tiempo familiar también se pueden encontrar en libros relacionados.

Eventos familiares estacionales

Adaptar las celebraciones anuales al estilo familiar

Año Nuevo, el Día de la Madre, Halloween, Navidad: existen muchas celebraciones a lo largo del año. Adaptarlas al estilo propio de cada familia hace nacer tradiciones «únicas de nuestro hogar».

Por ejemplo, hacer un bizcocho casero en Navidad o escribir propósitos en familia en Año Nuevo: al repetirlo cada año, se graba profundamente en la memoria de los niños.

Celebrar los aniversarios familiares

Crear el hábito de celebrar como aniversarios los días especiales para la familia (aniversario de boda, día en que os mudasteis, día en que llegó la mascota) facilita la continuidad. Se anotan en el calendario y cada año se vive ese día de forma especial.

La celebración no tiene por qué ser lujosa. Hacerse una foto en familia, preparar una comida especial o compartir recuerdos: una forma sencilla es más que suficiente.

Consejos para consolidar los hábitos familiares

Empezar en pequeño

Si se planifica algo demasiado ambicioso desde el principio, es fácil abandonar. Empezad con un pequeño hábito de unos 10 minutos, una vez por semana. «Leer un cuento cada noche antes de dormir» o «hacer tortitas juntos cada sábado por la mañana»: comenzar dentro de lo que no suponga una carga es la clave de la continuidad.

Mantener la flexibilidad

Los hábitos no son obligaciones. Los días en que alguien no se encuentra bien o hay otros planes, es válido saltárselo sin presión. La presión de «hay que hacerlo sí o sí» convierte el hábito en sufrimiento.

También es importante adaptar el contenido de los hábitos al crecimiento de los niños. Que la lectura de cuentos de la primera infancia se transforme en un rato de lectura compartida en primaria: aceptad la evolución natural. Una guía también puede servir de referencia.

Hábitos familiares en la era digital

En la actualidad, con la generalización de teléfonos y tabletas, es necesario incorporar también como hábito familiar la relación con los dispositivos digitales. Estableced reglas consensuadas por toda la familia, como «no usar dispositivos durante las comidas» o «no llevar el móvil al dormitorio». (Los libros relacionados también son una buena referencia)

Por otro lado, también se pueden aprovechar las herramientas digitales para los hábitos familiares. Gestionar los planes con un calendario compartido o compartir el día a día en un chat familiar: la idea de convertir la tecnología en aliada también es valiosa. Las guías de actividades para fortalecer los vínculos familiares también son una buena referencia.

Puntos clave de este artículo

  • Hábitos familiares fáciles de incorporar al día a día
  • Conocer los pasos concretos de los eventos familiares estacionales
  • Dominar los consejos para consolidar los hábitos familiares
  • Incorporar a la rutina el hábito de valorar el tiempo alrededor de la mesa

Conclusión: los hábitos construyen la historia familiar

Los hábitos familiares se convierten, con el paso de los años, en la «historia de la familia». Los recuerdos compartidos de «en nuestra casa siempre hacíamos esto» fortalecen los vínculos. No es necesario aspirar a hábitos perfectos. Empezad hoy mismo con un pequeño hábito que toda la familia pueda disfrutar.

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