Duelo

Afrontar el duelo por un aborto espontáneo o muerte fetal - Una pérdida de la que poco se habla

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Un dolor del que no se habla

Se estima que alrededor del 15% de los embarazos terminan en aborto espontáneo; no es algo infrecuente. Sin embargo, el dolor que provoca suele minimizarse socialmente. «Todavía era muy pronto», «eres joven, tendrás otro». Palabras bienintencionadas que niegan el sufrimiento de quien lo vive y profundizan su aislamiento. El duelo por Duelo por aborto espontáneo o muerte fetal es un acontecimiento que sacude la vida de quien lo experimenta, pero lleva consigo el problema estructural de que su gravedad es difícil de transmitir a los demás.

No hay una «forma correcta» de vivir el duelo

Hay quienes lloran intensamente; otros parecen no sentir nada. Algunos lideran con rabia; otros intentan volver a la rutina lo antes posible. Todas las reacciones son normales y no existe un molde de «cómo se debe estar triste». La forma en que se manifiesta el duelo varía de persona a persona, y que no se muestre en la superficie no significa que el sufrimiento sea leve. Muchas personas se muestran «bien» ante los demás mientras cargan con oleadas de emoción que les invaden cuando están solas.

Tres ideas para afrontar el dolor

1. Tienes derecho a estar triste

Independientemente de las semanas de gestación, amabas a ese bebé e imaginabas un futuro con él. Llorar esa pérdida es completamente legítimo. No necesitas convencerte de que «no fue para tanto». El hecho de que la sociedad lo trate como «poca cosa» no hace que el dolor que sientes sea pequeño.

2. Compartir el dolor con tu pareja

Tras un aborto espontáneo o una muerte fetal, es habitual que surjan diferencias en la forma de vivir el duelo dentro de la pareja. Quien experimentó el proceso en su cuerpo y quien no lo hizo sienten el dolor de maneras distintas. Expresar mutuamente «cómo me siento» y no invalidar la forma de duelo del otro es fundamental. (Los libros sobre cuidado tras la pérdida gestacional pueden ser de gran ayuda)

3. Conectar con personas que han vivido lo mismo

El dolor que no puedes compartir con tu entorno a veces sí puedes expresarlo ante alguien que pasó por lo mismo. Las comunidades en línea y los grupos de apoyo mutuo alivian la sensación de aislamiento. Para muchas personas, saber «no soy la única» se convierte en el primer paso hacia la recuperación. (En libros sobre pérdida perinatal encontrarás información concreta de apoyo)

El concepto de «Duelo no reconocido»

El sociólogo Kenneth Doka propuso el concepto de «duelo no reconocido» (disenfranchised grief), que se refiere al dolor por pérdidas que la sociedad no valida. El aborto espontáneo y la muerte fetal son ejemplos paradigmáticos de este Duelo no reconocido. No hay funeral, no hay licencia laboral, y el entorno tiende a actuar como si «no hubiera pasado nada».

Sin embargo, para los padres fue una vida real, y su pérdida conlleva un dolor profundo. Incluso en un aborto temprano, quizá ya habían pensado un nombre, se habían emocionado con la ecografía o habían imaginado la vida tras el nacimiento. Esas experiencias son razón más que suficiente para el duelo. La frase «todavía era muy pronto» niega ese dolor y jamás consuela.

Diferencias en la forma de vivir el duelo dentro de la pareja

Después de un aborto espontáneo o una muerte fetal, puede surgir una gran diferencia en cómo cada miembro de la pareja expresa su dolor. Uno llora sin cesar mientras el otro sigue trabajando con normalidad. Esto no refleja una diferencia de amor, sino de estilo de expresión del duelo.

Se distinguen dos estilos de expresión del duelo: el «intuitivo» y el «instrumental». El estilo intuitivo procesa el dolor exteriorizando emociones, llorando y hablando. El instrumental lo procesa a través de la acción (sumergirse en el trabajo, buscar información, planificar el siguiente paso). Ninguno es más correcto que el otro; comprender que la forma de duelo de tu pareja difiere de la tuya y respetar ambos estilos protege la relación.

Qué pueden hacer las personas del entorno

Si estás cerca de alguien que ha vivido una pérdida gestacional, no necesitas apresurarte a decir algo. De hecho, los ánimos precipitados hieren más a menudo de lo que ayudan. Evita «ya tendrás otro», «mira el lado positivo» u «olvídalo ya». En su lugar, simplemente estar presente con «tuvo que ser muy duro» o «cuando quieras hablar, aquí estoy» es lo que brinda apoyo. Cuando la persona empiece a hablar, escucha sin ofrecer consejos ni soluciones. Incluso compartir el silencio puede ser una forma valiosa de apoyo que transmite «alguien está aquí conmigo».

Cuándo buscar ayuda profesional

Si el duelo dificulta la vida cotidiana durante un período prolongado, consultar a un psicólogo o a un especialista en atención al duelo es una opción válida. No necesitas creer que «tengo que superarlo sola/o». Buscar ayuda profesional no es debilidad; es un acto de cuidado hacia ti misma/o.

Tu dolor es legítimo

El dolor por un aborto espontáneo o una muerte fetal genera un aislamiento profundo precisamente porque es un tema del que poco se habla. Reconocer tu derecho a estar triste, compartirlo con tu pareja y conectar con quienes han vivido lo mismo son pasos esenciales. Tu dolor es legítimo y no estás solo/a. No existe un «ritmo correcto» de recuperación, y tomarse tiempo es perfectamente aceptable. Lo único que necesitas hacer hoy es no negar tus propios sentimientos.

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