Salud

El origen del mal aliento no está en el estómago, sino en la boca - El 90 % de las causas son orales y sus soluciones de raíz

Este artículo se lee en unos 12 minutos Redacción y gestión: Kokomori

La verdadera identidad del mal aliento: los CSV, compuestos volátiles de azufre

El olor desagradable del mal aliento se debe a los CSV (Volatile Sulfur Compounds: compuestos volátiles de azufre). Los principales son el sulfuro de hidrógeno (olor a huevo podrido), el metilmercaptano (olor a verdura podrida) y el dimetilsulfuro (olor a basura). Estos se producen cuando las bacterias anaerobias de la cavidad oral descomponen proteínas (restos de comida, células mucosas descamadas, componentes sanguíneos).

Lo fundamental es que aproximadamente el 90 % del mal aliento tiene su origen en la cavidad oral. La creencia popular de que «huele el aliento porque el estómago está mal» no se cumple en la mayoría de los casos. El esófago permanece cerrado en condiciones normales, por lo que resulta estructuralmente casi imposible que el gas del estómago escape por la boca.

Las tres categorías del mal aliento: ¿de qué tipo es el suyo?

Mal aliento fisiológico

Lo tiene todo el mundo y se intensifica al despertar, en ayunas y en momentos de tensión. Durante el sueño la secreción de saliva disminuye y las bacterias de la boca se multiplican, así que el aliento es más fuerte al levantarse por la mañana. Se atenúa de forma natural al comer, cepillarse los dientes o beber agua. No es una enfermedad, sino un fenómeno fisiológico normal.

Mal aliento patológico

Es el que provocan enfermedades de la cavidad oral: enfermedad periodontal, acumulación excesiva de saburra lingual, caries o xerostomía (boca seca). También hay casos causados por enfermedades sistémicas (diabetes, hepatopatías, nefropatías), pero son bastante menos frecuentes que los de origen oral. El mal aliento patológico no desaparece solo con comer o cepillarse: hay que tratar la enfermedad que lo causa.

Mal aliento psicógeno (halitofobia)

Es el estado en que alguien está firmemente convencido de que huele mal aunque objetivamente no exista mal aliento. Los gestos casuales de los demás (tocarse la nariz, girar la cara) se interpretan como «es por mi aliento». En las consultas especializadas hay un número apreciable de casos en los que los aparatos no detectan ningún mal aliento, de modo que esta queja no es en absoluto infrecuente. El primer paso del tratamiento es confirmar mediante una medición objetiva en la consulta dental que no hay mal aliento.

La saburra lingual: la mayor fuente de mal aliento

¿Qué es la saburra lingual?

La superficie de la lengua está cubierta de innumerables salientes llamados papilas linguales, y la saburra es la acumulación de bacterias, restos de comida y células mucosas descamadas en los huecos entre ellas. La saburra es un caldo de cultivo para las bacterias anaerobias y se considera la mayor fuente de CSV. Una capa blanquecina fina es normal incluso en personas sanas, pero una capa gruesa y de color amarillo o marrón indica una acumulación excesiva.

Cómo eliminar correctamente la saburra lingual

Use un limpiador lingual o un cepillo de dientes de cerdas suaves y pase de la parte posterior de la lengua hacia delante con movimientos suaves, entre 5 y 10 pasadas. Si aprieta demasiado dañará las papilas y las bacterias se adherirán con más facilidad. Basta una vez al día, y resulta eficaz hacerlo durante el cepillado de la mañana. No es raro que un mal aliento que no cambiaba por más esmero que se pusiera en el cepillado se alivie solo con añadir la limpieza de la lengua.

La enfermedad periodontal: la segunda causa del mal aliento

Las bolsas periodontales se convierten en nido de bacterias anaerobias

Cuando la enfermedad periodontal avanza, entre el diente y la encía se forman surcos profundos llamados bolsas periodontales. En una encía sana la bolsa mide de 1 a 3 mm, pero con enfermedad periodontal se profundiza hasta 4 mm o más. El fondo de esa bolsa profunda es un entorno anaerobio al que apenas llega el oxígeno, y allí proliferan en gran cantidad las bacterias anaerobias productoras de CSV (P. gingivalis, T. denticola, entre otras).

En el mal aliento periodontal domina el metilmercaptano

El mal aliento de origen periodontal contiene una proporción de metilmercaptano mayor que la de sulfuro de hidrógeno. El metilmercaptano resulta más desagradable que el sulfuro de hidrógeno y despide un olor intenso incluso en cantidades pequeñas. Se ha comprobado que el tratamiento periodontal (raspado y alisado radicular) reduce de forma significativa la concentración de metilmercaptano.

Autocomprobación de la enfermedad periodontal

Sangrado al cepillarse, encías rojas e inflamadas, dientes que se mueven, comida que ahora se queda atrapada entre los dientes: son señales de enfermedad periodontal. El número de afectados aumenta con la edad y a menudo la enfermedad avanza en silencio, sin dolor. A quien le preocupe su aliento le recomendamos con firmeza hacerse primero una revisión periodontal en el dentista.

Boca seca: la caída de saliva empeora el mal aliento

La acción autolimpiadora de la saliva

Cada día se segregan entre 1 y 1,5 litros de saliva, que ejerce una «acción autolimpiadora» arrastrando las bacterias de la boca. Además, la lisozima y la lactoferrina presentes en la saliva tienen efecto antibacteriano y frenan la multiplicación de las bacterias. Cuando la secreción de saliva disminuye, esas defensas se debilitan, las bacterias se multiplican de forma explosiva y aumenta la producción de CSV.

Causas de la boca seca

Las principales son el deterioro de la función de las glándulas salivales con la edad, los efectos secundarios de los medicamentos (antidepresivos, antihipertensivos, antihistamínicos: son muchos los fármacos que incluyen la sequedad de boca entre sus efectos secundarios), la respiración por la boca, el estrés y enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren. Los efectos secundarios de los medicamentos se pasan por alto con facilidad, y el riesgo es mayor en personas mayores que toman varios fármacos.

Qué hacer ante la boca seca

Hidratación frecuente (de 1,5 a 2 litros al día), chicles con xilitol para estimular la salivación, corregir la respiración por la boca (cinta bucal al dormir) y usar un humidificador son las medidas básicas. Si se sospecha de un efecto secundario, conviene consultar al médico que lo prescribe la posibilidad de cambiar a otro fármaco. En los casos graves se prescribe saliva artificial o medicamentos que estimulan la salivación (cevimelina, pilocarpina). Los ajustes que se pueden hacer dentro del autocuidado están recogidos de forma concreta en guías de higiene oral.

Cómo autocomprobar el mal aliento

Uno no percibe su propio mal aliento

El olfato presenta un fenómeno llamado adaptación: cuando se expone mucho tiempo al mismo olor, deja de percibirlo. Por eso nadie nota su propio mal aliento. Entre quienes creen «yo no tengo mal aliento» hay bastantes personas que sí lo tienen. Y al contrario, hay quien está convencido de tenerlo sin que sea así.

Un método sencillo de autocomprobación

Existe el método de lamer la cara interna de la muñeca, esperar 30 segundos y luego olerla. Sin embargo, así solo se detecta el olor de la parte anterior de la lengua y no dice nada del olor del dorso posterior, que es la principal fuente de mal aliento. Más fiable es pedir a un familiar o amigo de confianza que lo huela directamente, aunque la barrera psicológica es alta.

Medición objetiva en la consulta dental

En las consultas especializadas en mal aliento se puede medir la concentración de CSV de forma objetiva con aparatos como el cromatógrafo oral o el halímetro. Se mide por separado el sulfuro de hidrógeno, el metilmercaptano y el dimetilsulfuro para identificar la causa del olor. A quien le preocupe su aliento le recomendamos hacerse una medición objetiva en el dentista en lugar de seguir dándole vueltas por su cuenta.

Cuidados diarios prácticos para prevenir el mal aliento

Cepillarse no basta

Las cerdas del cepillo llegan con dificultad a las caras donde los dientes se tocan, así que siempre queda placa interdental sin retirar. Combinar hilo dental o cepillos interdentales reduce mucho ese resto. Cepíllese dos veces al día (por la mañana y antes de dormir) como base, y dedique el mayor esmero al cepillado de antes de acostarse. Como la secreción de saliva baja durante el sueño, es importante dejar el número de bacterias de la boca en el mínimo posible antes de dormir.

Cómo usar bien el enjuague bucal

El enjuague bucal no «sustituye» al cepillado: lo «complementa». Los enjuagues con agentes bactericidas (CPC, CHG) frenan la recolonización bacteriana si se usan después de cepillarse. Los enjuagues con alcohol secan la boca, así que quien tenga xerostomía debe elegir uno sin alcohol.

La relación entre la comida y el mal aliento

La alicina del ajo y del puerro se absorbe durante la digestión, viaja por la sangre y se elimina desde los pulmones con el aire exhalado, de modo que el cepillado no la borra. Es algo temporal y desaparece de forma natural en 12 a 24 horas. En cambio, una dieta rica en proteínas alimenta a las bacterias de la boca y aumenta la producción de CSV. Beber agua después de comer o hacer un enjuague ligero para arrastrar los restos de comida resulta eficaz. Quien quiera organizar sus cuidados de forma más sistemática puede repasar los fundamentos de la prevención periodontal en libros de cuidado dental.

Conclusión: las medidas contra el mal aliento empiezan «dentro de la boca»

Aproximadamente el 90 % del mal aliento tiene su origen en la cavidad oral. Eliminar la saburra lingual, tratar la enfermedad periodontal y abordar la boca seca son los tres pilares. Antes de sospechar del estómago o del intestino, lo más razonable es acudir al dentista y comprobar el estado de la boca. El mal aliento es un problema que mejora mucho con las medidas adecuadas, y no es necesario seguir preocupándose en soledad.

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