Cómo evitar las compras impulsivas y gastar el dinero con inteligencia
El mecanismo psicológico de las compras impulsivas
Las compras impulsivas no son cuestión de falta de voluntad, sino que se originan en el funcionamiento del cerebro. La expectativa de obtener algo nuevo provoca la liberación de dopamina y produce un placer temporal. Según estudios del sector minorista, aproximadamente el 40 % del comportamiento de compra de los consumidores se basa en decisiones impulsivas. (Libros sobre gestión del hogar)
Reglas concretas para evitar las compras impulsivas
La regla de las 24 horas
Para compras superiores a 50 euros, añade el artículo al carrito y espera 24 horas. Si al día siguiente sigues queriéndolo, cómpralo. Se ha reportado que solo con este método se puede prevenir aproximadamente el 50 % de las compras impulsivas.
Gestionar el presupuesto mensual con el «método de los sobres»
Decide un límite mensual por categoría (alimentación, ocio, ropa, etc.) y distribuye el dinero en sobres (o categorías de una aplicación). Por ejemplo, si fijas el presupuesto de ocio en 100 euros al mes, adquieres el hábito de priorizar dentro de ese margen.
La regla de «si compras uno, deshazte de uno»
Cada vez que compres algo nuevo, deshazte de un artículo de la misma categoría. Como la cantidad total de objetos no aumenta, empiezas a pensar seriamente si realmente lo necesitas.
Lista de verificación antes de comprar
Antes de comprar, hazte tres preguntas: «¿Ha habido alguna situación en el último mes en la que haya echado de menos este artículo?», «¿Ya tengo algo con la misma función?», «¿Seguiré usando esto dentro de un año?». Si no puedes responder claramente a las tres, pospón la compra. (Los libros relacionados también son una buena referencia)
La trampa de las rebajas y los puntos de fidelidad
Un «50 % de descuento» no significa que hayas ganado la mitad, sino que has gastado la mitad del precio original. Lo mismo ocurre con los puntos de fidelidad: si compras cosas innecesarias para acumular puntos, en la práctica estás perdiendo dinero. Lo importante es el hábito de juzgar por el importe gastado, no por el porcentaje de descuento.
Cambiar el entorno para reducir los impulsos
Desactivar las notificaciones
Las notificaciones push de tiendas online y aplicaciones de segunda mano están diseñadas para estimular el deseo de compra. Solo con desactivar las notificaciones, el número de veces que abres la aplicación se reduce en promedio un 30 %, lo que a su vez reduce las oportunidades de compra impulsiva.
Eliminar la tarjeta de crédito de las aplicaciones
La comodidad de la compra con un clic es un caldo de cultivo para las compras impulsivas. Al introducir la obligación de teclear los datos de la tarjeta cada vez, se crea un espacio de tiempo para recuperar la calma antes de la compra.
Hacer una lista de compras con antelación
Tanto en el supermercado como en las compras online, haz una lista previa y aplica la regla de no comprar nada que no esté en ella. Los consumidores que usan listas gastan de media un 15 % menos al mes que los que no las usan, según estudios.
Qué hacer cuando ya has comprado por impulso
No es necesario aspirar a la perfección. Si has comprado por impulso, reevalúa si «realmente lo necesitas» dentro del plazo de devolución. Muchas tiendas online permiten devoluciones en un plazo de 30 días. Además, llevar un registro de las compras impulsivas y analizar «qué fue el detonante» ayuda a prevenirlas en el futuro. Estrés, cansancio, publicidad en redes sociales: identificar tus patrones de detonantes es la clave para la mejora a largo plazo.
Revisión de las suscripciones
Un tipo de compra impulsiva que suele pasar desapercibido es mantener suscripciones que no se usan. Streaming de vídeo, música, aplicaciones, gimnasio: el consumidor medio está suscrito a unos 5 servicios al mes, y aproximadamente 2 de ellos no se han usado en el último mes. Por ejemplo, cancelar 3 servicios de 10 euros al mes supone un ahorro de 360 euros al año. Adquirir el hábito de revisar el extracto de la tarjeta de crédito cada 3 meses y cancelar las suscripciones poco utilizadas permite reducir significativamente los gastos inconscientes.
Las personas con tendencia a las compras impulsivas pueden reducir el impulso de compra en aproximadamente un 50 % simplemente dando un paseo de 10 minutos antes de comprar, según experimentos de ciencia del comportamiento. Mover el cuerpo provoca la liberación natural de dopamina, lo que reduce la dependencia del placer que proporcionan las compras.
Otro método eficaz para reducir las compras impulsivas es cambiar al «pago en efectivo». Las tarjetas de crédito y los pagos sin contacto dificultan sentir el dolor del gasto, por lo que, según investigaciones de economía conductual, el importe gastado aumenta entre un 12 y un 18 % en comparación con el pago en efectivo. Prueba durante un mes a retirar tu presupuesto semanal en efectivo y vivir solo con lo que llevas en la cartera para experimentar el cambio en tus patrones de gasto.
Puntos clave de este artículo
- Las compras impulsivas son una respuesta dopaminérgica del cerebro, no un problema de voluntad
- La regla de las 24 horas puede prevenir aproximadamente el 50 % de las compras impulsivas
- Las 3 preguntas antes de comprar permiten discernir si realmente lo necesitas
- Juzga por el importe gastado, no por el porcentaje de descuento