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Cómo crear un fondo de emergencia

Este artículo se lee en unos 8 minutos

Qué es un fondo de emergencia

Un fondo de emergencia es dinero en efectivo que se reserva para hacer frente a gastos inesperados o a la interrupción de ingresos. Pérdida de empleo, enfermedad o lesión, avería de electrodomésticos, reparación del coche, desastres naturales: la vida está llena de gastos repentinos. Si no tienes reservas para estas situaciones, acabarás recurriendo al pago aplazado de la tarjeta de crédito o a préstamos al consumo, entrando en un círculo vicioso donde los intereses empeoran aún más la economía doméstica.

Según encuestas del Comité Central de Información Financiera de Japón, aproximadamente el 23 % de los hogares de dos o más personas no poseen activos financieros. No tener fondos a los que recurrir en una emergencia es también una gran fuente de estrés psicológico. La clave está en empezar a acumular un fondo de emergencia, aunque sea con cantidades pequeñas. Como primer paso para reducir la ansiedad sobre el futuro, merece la pena actuar desde hoy.

Establecer el objetivo de ahorro

Tres meses de gastos como línea base

Por ejemplo, generalmente se recomienda que el fondo de emergencia cubra entre 3 y 6 meses de gastos de vida. Empezar con 3 meses como primer objetivo es eficaz. Si tus gastos mensuales son de 2.000 euros, el objetivo serían 6.000 euros. Con esta cantidad, podrás superar el periodo hasta encontrar un nuevo empleo en caso de pérdida del trabajo. (Libros sobre el hábito del ahorro)

Sin embargo, esta cantidad es solo una referencia. Los autónomos o trabajadores por cuenta propia, al tener ingresos inestables, deberían apuntar a 6 meses o más. Los asalariados que pueden acceder a prestaciones por enfermedad o desempleo pueden considerar que 3 meses son una reserva suficiente. Establecer un objetivo realista adaptado a tu situación es lo que marca la diferencia en los resultados.

Conocer con precisión tus gastos de vida

Para establecer el objetivo, primero necesitas conocer con precisión tus gastos mensuales. Alquiler, suministros, alimentación, comunicaciones, seguros: separar los gastos fijos de los variables y listarlos permite identificar mejoras. Con solo usar una aplicación de gestión del hogar durante un mes, ya puedes ver el panorama general de tus gastos. Es frecuente descubrir gastos inesperados, y este ejercicio en sí mismo es el primer paso para mejorar la economía doméstica.

Cómo ahorrar para el fondo de emergencia

Automatizar el ahorro anticipado

Por ejemplo, crear un sistema de transferencia automática a la cuenta del fondo de emergencia en cuanto se recibe la nómina facilita la continuidad. Con el enfoque de «ahorro si sobra», en la mayoría de los casos no queda dinero. Reservar primero la parte del ahorro y vivir con el resto (el «ahorro anticipado») es el método más seguro. Utilizando el servicio de transferencia automática del banco, no requiere esfuerzo mensual.

Al principio, incluso 100 euros al mes está bien. Empieza con una cantidad que no suponga un esfuerzo y ve aumentándola gradualmente a medida que te acostumbras. Si logras mantenerlo 3 meses, prueba a aumentar 50 euros: este enfoque progresivo es la clave para la constancia. Los libros sobre el hábito del ahorro también son una buena referencia.

Separar la cuenta exclusiva

Merece la pena guardar el fondo de emergencia en una cuenta separada de la de uso diario. Si está en la misma cuenta, es fácil gastarlo en gastos cotidianos. Elegir una cuenta de depósito a plazo de un banco online o una cuenta que requiera un paso adicional para retirar dinero ayuda a prevenir retiradas impulsivas. Solo con separar las cuentas, la gestión del dinero se vuelve mucho más sencilla.

Aprovechar los ingresos extraordinarios

Cuando recibes ingresos extraordinarios como pagas extra, devoluciones de impuestos o beneficios de la venta de objetos usados, es eficaz destinar una parte al fondo de emergencia. No es necesario destinar el 100 % al ahorro, pero establecer una regla como destinar el 50 % al fondo de emergencia resulta efectivo. Tratar los ingresos extraordinarios como si «no existieran» permite acelerar el ahorro sin elevar el nivel de vida.

Dónde guardar el fondo de emergencia

La liquidez es la máxima prioridad

Lo más importante del fondo de emergencia es poder retirarlo inmediatamente cuando se necesite. Las acciones o fondos de inversión, con sus fluctuaciones de precio, o los depósitos a plazo que tardan en cancelarse, no son adecuados. La cuenta corriente es la opción básica. Mantener la posibilidad de retirar el mismo día mediante cajero o banca online permite mejoras.

Respuesta a la inflación

Los tipos de interés de las cuentas corrientes son prácticamente nulos, por lo que si avanza la inflación, el valor real se erosiona. Sin embargo, el objetivo del fondo de emergencia no es hacer crecer el patrimonio, sino servir como red de seguridad para emergencias. Priorizar la liquidez y la seguridad sobre la rentabilidad es lo más sensato. Si quieres hacer crecer tu patrimonio, el enfoque correcto es reservar fondos para inversión de forma separada al fondo de emergencia. También es importante aprender la diferencia entre ahorro e inversión en libros de introducción a la gestión patrimonial.

Cuándo usar el fondo de emergencia

El fondo de emergencia es para «emergencias». Las compras impulsivas en rebajas o los gastos de viaje no son emergencias. Las siguientes situaciones son el momento adecuado para usar el fondo de emergencia: pérdida de empleo o reducción significativa de ingresos, gastos médicos inesperados, reparaciones urgentes de la vivienda, reparación del coche por avería, respuesta a emergencias familiares. Para gastos que no entran en estas categorías, es mejor recurrir a otro presupuesto. (Los libros relacionados también son una buena referencia)

Después de usar el fondo de emergencia, procura reponerlo al nivel anterior lo antes posible. Hasta que se complete la reposición, prioriza la recuperación del fondo de emergencia sobre otros ahorros o inversiones. También es importante moderar los gastos innecesarios hasta que la red de seguridad se haya recuperado.

Puntos clave de este artículo

  • Conocer los pasos concretos para establecer el objetivo de ahorro
  • Dominar los consejos sobre cómo ahorrar para el fondo de emergencia
  • Incorporar en tu día a día dónde guardar el fondo de emergencia
  • Tres meses de gastos como línea base

Resumen: construir una base de tranquilidad

El fondo de emergencia es la red de seguridad de la economía doméstica y también la base de la estabilidad psicológica. Alcanzar el objetivo lleva tiempo, pero ahorrando un poco cada mes te acercas con seguridad. No es necesario aspirar a la perfección. Empieza hoy con el ahorro anticipado, con el objetivo de cubrir 1 mes de gastos. Un pequeño paso hoy se convierte en una gran tranquilidad en el futuro.

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