Recuperación

Salir de la adicción al juego: pasos concretos hacia la recuperación

Este artículo se lee en unos 7 minutos

La adicción al juego es una «enfermedad del cerebro»

El trastorno por juego (ludopatía) está clasificado por la OMS en la CIE-11 como un «trastorno debido a comportamientos adictivos». En Japón, se estima que varios puntos porcentuales de los adultos presentan indicios de adicción al juego, una prevalencia excepcionalmente alta entre los países desarrollados. La presencia ubicua de las máquinas pachinko y pachislot en Japón es el trasfondo de esta cifra.

El mecanismo de la adicción al juego es el mismo que el de la dependencia del alcohol o las drogas. La liberación masiva de dopamina provocada por el juego altera el sistema de recompensa cerebral, creando un estado en el que «quieres dejarlo pero no puedes». Se desarrolla tolerancia: lo que al principio producía excitación con apuestas pequeñas, progresivamente requiere riesgos cada vez mayores para sentir satisfacción.

Conceptos erróneos comunes

No es cuestión de falta de voluntad

La adicción al juego no es un problema moral ni de fuerza de voluntad. Es un cambio neuroquímico en el cerebro, un trastorno mental. La percepción de que uno puede dejarlo con determinación profundiza el aislamiento y la vergüenza del individuo, retrasando significativamente la búsqueda de ayuda.

Una gran pérdida no te hará dejarlo

En realidad ocurre lo contrario: las grandes pérdidas intensifican el impulso de perseguir y recuperar lo perdido (chasing). Cuanto más crece la deuda, más se refuerza la creencia distorsionada de que solo una gran ganancia puede arreglarlo todo. Este patrón de pensamiento lógicamente absurdo es en sí mismo un síntoma de la adicción.

La progresión de la adicción al juego

Fase de ganancias

La primera gran victoria queda grabada en la memoria como «suerte de principiante». El cerebro comienza a formar un circuito de juego-igual-a-recompensa.

Fase de pérdidas

Cuando las pérdidas aumentan, surge la ansiedad de «tengo que recuperar lo perdido» (chasing). Se sigue jugando incluso endeudándose, las mentiras se multiplican y las relaciones personales empiezan a deteriorarse. Los libros sobre adicción al juego pueden ayudarte a profundizar en el tema

En esta etapa, la persona reconoce el problema pero cree que una gran victoria lo resolverá todo. El entorno empieza a notar algo extraño, pero el individuo se esfuerza desesperadamente por ocultarlo.

Fase de desesperación

Las deudas se acumulan, se pierde la confianza de familia y amigos, y el trabajo se ve afectado. La sensación de «ya no hay solución» impulsa una mayor huida hacia el juego. Pueden aparecer ideas suicidas, y en esta etapa se necesita apoyo urgente.

Pasos para la recuperación

1. Reconocer el problema

La mayor barrera para la recuperación es la negación. «Todavía tengo el control», «la próxima vez ganaré», «puedo dejarlo cuando quiera». Estos patrones de pensamiento son en sí mismos síntomas de la adicción. Reconocer el problema no es una derrota, sino el punto de partida de la recuperación.

Indicadores de autocomprobación: las cantidades apostadas siguen aumentando, el juego domina tus pensamientos, intentas recuperar las pérdidas tras perder, mientes a tu familia sobre el juego. Si se cumplen dos o más, es momento de consultar a un profesional.

2. Bloquear físicamente el acceso

No dependas de la fuerza de voluntad; cambia el entorno. Elimina las cuentas de casinos en línea, cambia la ruta para no pasar por los salones de juego, entrega las tarjetas de crédito a un familiar, utiliza programas de autoexclusión. Hacer que el acceso al juego sea físicamente difícil es la medida inicial más eficaz.

Eliminar completamente las aplicaciones de juego del smartphone y delegar la gestión de contraseñas de la tienda de aplicaciones a un familiar también es efectivo. La clave no es resistir los impulsos cuando llegan, sino crear un entorno donde los impulsos no puedan traducirse en acción.

3. Recibir apoyo profesional

Psiquiatría (consultas especializadas en adicciones), Jugadores Anónimos (GA), centros de salud mental de cada región, servicios de consulta sobre adicciones. Para la recuperación son imprescindibles los profesionales y el apoyo de compañeros. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es eficaz para corregir las distorsiones cognitivas relacionadas con el juego.

Las reuniones de GA se celebran en todo el país, son gratuitas y anónimas. Simplemente saber que otras personas comparten tu experiencia reduce significativamente el aislamiento. También puedes empezar con una consulta telefónica.

4. Abordar el problema de las deudas

La adicción al juego y el problema de las deudas deben abordarse simultáneamente. Consulta con servicios de asistencia jurídica, abogados o procuradores, y considera opciones legales como la reestructuración de deuda, la rehabilitación personal o la declaración de insolvencia. Si se deja sin resolver el problema de las deudas, se cae en el peor círculo vicioso: «jugar para ganar dinero y pagar las deudas». Los libros sobre recuperación de adicciones también pueden ser de ayuda

5. Encontrar actividades sustitutivas

Identifica las necesidades psicológicas que el juego satisfacía (excitación, evasión, socialización, combatir el aburrimiento) y satisfácelas de forma saludable. Ejercicio (especialmente aeróbico, que promueve la liberación de dopamina), actividades creativas, voluntariado, nuevos hobbies. Llenar el tiempo vacío reduce el espacio para que entren los impulsos de jugar.

Nota para las familias

La adicción al juego no es solo un problema del individuo. Las familias también se ven arrastradas y se agotan económica y emocionalmente. Gam-Anon (grupos de apoyo para familiares de jugadores compulsivos) y los centros de salud mental ofrecen consultas para familias. Existen conocimientos profesionales sobre cómo deben involucrarse las familias, como no cubrir las deudas y permitir que la persona experimente las consecuencias.

Resumen

La recuperación de la adicción al juego es posible. Sin embargo, hacerlo solo es extremadamente difícil. Reconocer el problema, cambiar el entorno, recurrir a profesionales y abordar las deudas. Estos pasos son el camino para recuperar una vida dominada por el juego. Empieza llamando a una línea de ayuda, buscando una reunión de GA o abriendo la web de un centro de salud mental. El primer paso puede ser pequeño. Lo importante es darlo.

Compartir este artículo

Compartir en X Añadir a Hatena Bookmark

Artículos relacionados