Salud

Sudoración excesiva y mal olor corporal - Causas y soluciones de la hiperhidrosis

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La línea entre «sudar mucho» e «hiperhidrosis»

Sudar en días calurosos o después del ejercicio es una función normal de regulación térmica. Sin embargo, cuando las palmas de las manos se empapan incluso en interiores frescos, los documentos se manchan con el sudor, evitas dar la mano o aparecen grandes manchas de sudor axilar en la camisa, y estos síntomas interfieren con la vida diaria, puede que no se trate simplemente de «sudar mucho» sino de hiperhidrosis.

Se estima que entre el 5% y el 7% de los japoneses padecen hiperhidrosis, por lo que no es una enfermedad rara. A pesar de ello, la mayoría se resigna pensando «es mi constitución, no hay remedio», y menos del 10% consulta a un profesional médico. La hiperhidrosis es una enfermedad tratable, y tener los conocimientos correctos es el primer paso hacia la mejora.

Dos clasificaciones de la hiperhidrosis: primaria y secundaria

La hiperhidrosis se clasifica en dos tipos según su causa. La hiperhidrosis primaria es aquella en la que, sin una enfermedad subyacente clara, se produce sudoración excesiva en zonas específicas (palmas de las manos, plantas de los pies, axilas, cabeza, cara). Suele aparecer en la adolescencia y, cuando hay antecedentes familiares, intervienen factores genéticos. Se atribuye a una activación excesiva del sistema nervioso simpático, aunque el mecanismo detallado aún no se ha esclarecido por completo.

La hiperhidrosis secundaria es aquella en la que otra enfermedad o medicamento provoca sudoración generalizada. Entre las causas se encuentran el hipertiroidismo, la diabetes, la menopausia, infecciones, tumores malignos y efectos secundarios de antidepresivos o antihipertensivos. En el caso secundario, se prioriza el tratamiento de la enfermedad causal. Los problemas tiroideos se explican en detalle en el artículo sobre enfermedades tiroideas.

Mecanismo de generación del olor del sudor

El sudor en sí es prácticamente inodoro. El sudor secretado por las glándulas ecrinas es 99% agua, y el resto son componentes traza como sal, urea y ácido láctico. El verdadero origen del olor del sudor son los ácidos grasos volátiles y el amoníaco producidos cuando las bacterias residentes de la piel descomponen el sudor y el sebo.

El olor se intensifica especialmente en las axilas, donde se concentran las glándulas apocrinas. El sudor secretado por las glándulas apocrinas contiene proteínas y lípidos que, al ser descompuestos por bacterias cutáneas residentes (como Corynebacterium), generan sustancias de olor intenso como el ácido 3-metil-2-hexenoico. Este es el olor conocido como «bromhidrosis axilar». Para conocer el mecanismo científico del olor corporal y su gestión, el artículo sobre la ciencia del olor corporal también es de utilidad.

La profunda relación entre estrés y sudoración

«Cuando me pongo nervioso, el sudor de las manos empeora», «antes de una presentación no puedo parar de sudar por las axilas»: muchas personas han tenido estas experiencias. La sudoración por estrés mental se desencadena por una excitación excesiva del sistema nervioso simpático. Cuando se siente estrés o ansiedad, la amígdala cerebral se activa, estimula el sistema simpático a través del hipotálamo y promueve la sudoración de las glándulas ecrinas.

El problema es el círculo vicioso en el que «sudar en sí mismo se convierte en estrés». Cuanto más te preocupas por el sudor, más se excita el sistema simpático y más sudas. Para romper este círculo vicioso, son eficaces los enfoques de terapia cognitivo-conductual (corregir las distorsiones cognitivas sobre el sudor) y la regulación del sistema nervioso autónomo mediante meditación mindfulness. Los efectos del estrés crónico en el cuerpo se explican en detalle en el artículo sobre estrés crónico.

Opciones de tratamiento: de leve a grave

El tratamiento de la hiperhidrosis se selecciona de forma escalonada según la gravedad. En casos leves, el cloruro de aluminio tópico (antitranspirante) es la primera opción. Las sales de aluminio contenidas en los antitranspirantes comerciales bloquean físicamente la salida de las glándulas sudoríparas y son eficaces en axilas, palmas y plantas. Una solución de cloruro de aluminio al 20% puede ser prescrita por el dermatólogo.

En casos moderados, la iontoforesis (tratamiento que suprime temporalmente la función de las glándulas sudoríparas mediante corriente eléctrica débil) o la inyección de toxina botulínica (bótox) son opciones. El bótox inhibe la liberación de acetilcolina desde el sistema simpático y suprime la actividad de las glándulas sudoríparas. Su efecto dura de 4 a 9 meses y está cubierto por el seguro para la hiperhidrosis axilar.

En casos graves donde otros tratamientos han fracasado, existe la simpatectomía torácica endoscópica (ETS). Consiste en cortar parte del nervio simpático para suprimir la sudoración, pero existe el riesgo de sudoración compensatoria (aumento de la sudoración en zonas distintas a la tratada), por lo que requiere una decisión cuidadosa.

Medidas contra el sudor en la vida diaria

Junto con el tratamiento, las medidas en la vida diaria también son importantes. Elige ropa de tejidos de secado rápido que absorban la humedad; el algodón 100% absorbe el sudor pero tarda en secar, por lo que conviene evitarlo. El uso de almohadillas para axilas o camisetas interiores previene las manchas de sudor en la ropa exterior.

En cuanto a la alimentación, los alimentos picantes, la cafeína y el alcohol promueven la sudoración, por lo que conviene reducirlos en periodos de síntomas intensos. Por el contrario, las isoflavonas de soja (tofu, natto) contribuyen a la estabilidad del sistema nervioso autónomo. Para el baño, sumergirse 15 minutos en agua tibia (38-40 °C) favorece el sistema parasimpático. El agua caliente y la sauna estimulan el sistema simpático y son contraproducentes.

El antitranspirante es más eficaz aplicado sobre la piel limpia después del baño nocturno. Al aplicarlo por la noche, cuando la actividad de las glándulas sudoríparas disminuye, los ingredientes activos penetran mejor en las glándulas. Si se reaplica por la mañana, hazlo después de secar el sudor. Para quienes deseen aprender de forma sistemática sobre las medidas contra el sudor y el olor, los libros de gestión de la salud ofrecen un enfoque científico (se explica en detalle en libros de gestión de la salud).

Enfoque científico contra el olor

Lo más importante en la lucha contra el olor del sudor es controlar la proliferación de bacterias cutáneas residentes. En las axilas, se reduce la cantidad de bacterias con productos desodorantes que contienen ingredientes bactericidas (isopropilmetilfenol, cloruro de benzalconio). Sin embargo, el uso constante de productos con excesivo poder bactericida altera el equilibrio de la flora cutánea, por lo que conviene usarlos según la gravedad de los síntomas.

El olor impregnado en la ropa es difícil de eliminar con un lavado normal. Disolver un blanqueador con oxígeno (percarbonato de sodio) en agua a 40 °C y dejar la prenda en remojo de 30 minutos a 1 hora antes de lavar descompone las sustancias olorosas fijadas en las fibras. El poliéster retiene especialmente el olor, por lo que quienes sufren de sudor axilar pueden considerar prendas interiores de mezcla de algodón o lana merino. Los libros de belleza y salud también son una referencia útil.

Cuándo consultar y a quién acudir

Se recomienda acudir al dermatólogo si se cumple alguna de las siguientes situaciones: los antitranspirantes comerciales no son suficientes, el sudor causa problemas en el trabajo o las relaciones interpersonales, la cantidad de sudor ha aumentado repentinamente (posible hiperhidrosis secundaria), o además del sudor hay palpitaciones, pérdida de peso y temblor en las manos (posible hipertiroidismo).

El tratamiento de la hiperhidrosis es especialidad de la dermatología, pero si la sudoración por estrés mental es intensa, la consulta conjunta con medicina psicosomática también es eficaz. El anticolinérgico tópico (bromuro de sofpironio), cubierto por el seguro desde 2023, está atrayendo atención como nueva opción terapéutica para la hiperhidrosis axilar primaria. No te resignes pensando que «el sudor es constitucional»: con la ayuda de la medicina, la calidad de vida puede mejorar enormemente.

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