Disfrutar el café con atención plena - Cómo una taza puede ordenar tu mente
El café es una «experiencia», no una «tarea»
¿Bebes café mientras miras el móvil, mientras trabajas, de forma inconsciente? Dedicar tu atención a una sola taza de café puede convertirse en la práctica de mindfulness más accesible en medio de un día ajetreado.
Tres formas de disfrutar el café con atención plena
1. Saborea el proceso de preparación
El sonido del agua al hervir, el aroma de los granos al molerlos, el vapor que sube del filtro. Concentra tus cinco sentidos en todo el proceso de preparar el café. Incluso si es instantáneo, basta con dirigir tu atención al aroma que se eleva en el momento de verter el agua caliente para que comience un instante de atención plena.
2. Concéntrate en el primer sorbo
Cuando lleves el primer sorbo a la boca, percibe conscientemente la temperatura, el amargor, la acidez, el dulzor y la textura. En lugar de resumirlo con un simple «está bueno», intenta verbalizar qué es exactamente lo que te gusta. (Los libros sobre café también pueden ser una referencia útil)
3. Crea un «momento solo para el café»
Deja el móvil, cierra el ordenador y dedica 5 minutos exclusivamente al café. No hacer nada no es un lujo, sino una inversión para descansar el cerebro. (En libros de mindfulness puedes aprender métodos prácticos concretos)
La técnica de verbalizar los «sabores» del café
Al igual que en la cata de vinos, el café también cuenta con un vocabulario sistemático para describir sus sabores. La «Rueda de Sabores del Catador de Café» creada por la Specialty Coffee Association (SCA) organiza decenas de categorías de sabor: afrutado, frutos secos, chocolate, floral, especiado, entre otros.
No necesitas convertirte en un experto, pero practicar la descripción del sabor con palabras más allá de «amargo» o «ácido» amplía enormemente tu forma de disfrutar el café. Por ejemplo: «¿esta acidez es aguda como la del limón, o es dulce como la de las bayas?», «¿queda un regusto tostado como de frutos secos?». Con solo hacerte estas preguntas, la cantidad de información que recibes de una misma taza se multiplica.
Cómo relacionarte con la cafeína
Para disfrutar el café con atención plena, también es importante entender los efectos de la cafeína. La vida media de la cafeína (el tiempo que tarda en reducirse a la mitad en el organismo) es de 5 a 6 horas de media. Es decir, la cafeína del café que tomas a las 3 de la tarde todavía está a la mitad en tu cuerpo a las 9 de la noche. Para proteger la calidad del sueño, lo sensato es cambiar a descafeinado a partir de las 2 de la tarde.
Además, la cafeína genera tolerancia, por lo que si bebes grandes cantidades a diario, el efecto estimulante disminuye y acabas en un estado de «si no bebo, tengo sueño». Esto es un signo de dependencia de la cafeína. Si estableces 1 o 2 «días libres de cafeína» a la semana, la tolerancia se reinicia y una cantidad pequeña vuelve a ser suficiente. Beber café como «un placer intencionado» en lugar de «por inercia» es la esencia de una vida cafetera con atención plena.
Resumen
Para disfrutar el café con atención plena no necesitas herramientas especiales. Saborea el proceso de preparación, concéntrate en el primer sorbo y crea un momento solo para el café. Tu taza diaria puede transformarse en un momento valioso para ordenar la mente.