Qué hacer cuando compararte con otros reduce tu motivación creativa
Por qué ver las obras de otros resulta doloroso
Obras abrumadoramente buenas que aparecen en el timeline de las redes sociales. Personas de tu misma edad que van mucho más adelante. Creadores populares con decenas de miles de seguidores. Cada vez que los ves, surge el pensamiento «¿tiene sentido que yo cree?» y la mano que sostiene el lápiz se detiene.
Este sufrimiento se explica con la «teoría de la comparación social» propuesta por el psicólogo social Leon Festinger en 1954. Los seres humanos tienen una necesidad fundamental de compararse con otros para evaluar sus propias capacidades y opiniones, un mecanismo adaptativo necesario para la supervivencia. El problema es que en la era de las redes sociales, esta comparación se inclina extremadamente hacia la «comparación ascendente (upward comparison)».
En las redes sociales solo se hacen visibles los «mejores momentos» de los mejores creadores del mundo. Los cientos de horas de práctica, las decenas de fracasos, los años de ensayo y error no se ven. Estás comparando tu «proceso completo (incluidos los fracasos)» con el «reel de highlights (solo éxitos)» de los demás. Esta comparación es estructuralmente injusta, y desanimarse es la consecuencia natural.
El mecanismo por el que la comparación mata la creación
En el proceso por el que la comparación ascendente roba la motivación creativa intervienen varios mecanismos psicológicos.
En primer lugar, la disminución de la «autoeficacia (self-efficacy)». Este concepto, propuesto por el psicólogo Albert Bandura, se refiere a la creencia de «yo puedo hacerlo». Cuando ves la obra de alguien mejor y sientes «yo nunca llegaré a ese nivel», la autoeficacia disminuye y se pierde la voluntad misma de intentarlo.
En segundo lugar, el refuerzo de la «mentalidad fija». En este concepto, conocido por la investigación de Carol Dweck, quienes perciben la capacidad como «talento innato» interpretan la diferencia con otros como «diferencia de talento» y tienden a sentir que esforzarse es inútil.
En tercer lugar, la «activación del perfeccionismo». Si tomas como referencia las obras altamente acabadas de personas con más habilidad, tu propia obra siempre parecerá «insuficiente», y tanto la publicación como la producción se detienen.
Enfoques cognitivos para salir de la trampa de la comparación
1. Cambiar el objeto de comparación a «tu yo del pasado»
Dejar de compararse con otros por completo es poco realista, dado que la comparación social es una necesidad humana básica. En su lugar, cambia conscientemente el objeto de comparación de «los demás» a «tu yo del pasado». Coloca lado a lado tu obra de hace un año y la de ahora. Verás el crecimiento. Esta «comparación temporal» tiene el efecto de restaurar la autoeficacia.
2. Centrarse en el «proceso»
Cambia el criterio de evaluación de los resultados (calidad, número de seguidores, likes) al proceso (hoy dibujé, probé una técnica nueva, me concentré 30 minutos). Esto es la práctica de la «mentalidad de crecimiento» de Dweck, que refuerza la creencia de que la capacidad se desarrolla con esfuerzo y aprendizaje.
3. Controlar la «dosis» de redes sociales
En los periodos en que el sufrimiento por la comparación es intenso, limita conscientemente el tiempo en redes sociales. No es necesario cortarlas por completo, pero establece reglas como «no mirar antes de crear» o «máximo 15 minutos al día». Reducir físicamente la exposición al objeto de comparación protege el impulso creativo que nace de tu interior. En libros sobre motivación creativa se puede profundizar en el tema.
4. Usar la «envidia» como información
La envidia es una emoción desagradable, pero contiene información útil. A quién y a qué obra envidias indica la dirección que realmente quieres seguir. Si sientes «quiero usar el color como esa persona», eso es una pista de tu objetivo creativo. En lugar de usar la envidia como prueba de «no valgo», reinterprétala como «un mapa de la dirección que quiero tomar».
5. Elegir tu «comunidad creativa»
Sitúate en un entorno que apoye el crecimiento mutuo, no en uno competitivo. No en espacios donde se compiten seguidores y likes, sino en pequeños grupos que comparten el proceso de creación, talleres abiertos a principiantes, espacios donde se intercambian impresiones en lugar de críticas. El entorno cambia la calidad de la comparación.
No se trata de «no comparar», sino de «cambiar el uso de la comparación»
La comparación social es un instinto humano que no puede eliminarse por completo. Sin embargo, la dirección y el uso de la comparación sí se pueden elegir. En lugar de usar la comparación ascendente como prueba de «no valgo», úsala como inspiración de «quiero avanzar en esa dirección». En lugar de tranquilizarte con la comparación descendente, confirma tu crecimiento comparándote con tu yo del pasado.
Las obras maravillosas de otros no niegan tu valor. No existen dos personas en el mundo con la misma expresión. En tu obra habita una perspectiva y una sensibilidad que solo tú puedes aportar. Los libros sobre autoestima también son una buena referencia.
Puntos clave de este artículo
Que la motivación creativa baje al compararte con otros se debe a que las redes sociales tienen una estructura que promueve extremadamente la comparación ascendente. La disminución de la autoeficacia, la mentalidad fija y la activación del perfeccionismo detienen la creación en cadena. Las soluciones son: cambiar el objeto de comparación a tu yo del pasado, valorar el proceso, controlar la dosis de redes sociales, usar la envidia como pista de dirección y elegir una comunidad de apoyo mutuo. No se trata de dejar de comparar, sino de cambiar el uso de la comparación para recuperar la motivación creativa.