Reconstruir la vida después del divorcio - Una hoja de ruta para volver a empezar desde la pérdida
El divorcio es el «segundo mayor» estrés
En la escala de estrés de Holmes y Rahe, el divorcio se sitúa como el segundo evento más estresante, solo por detrás de la muerte del cónyuge. En Japón, aproximadamente 190.000 parejas se divorcian al año, lo que equivale a 1 de cada 3 matrimonios. A pesar de ello, rara vez se habla del cuidado psicológico posterior al divorcio, y muchas personas caminan solas en medio de la confusión.
El sufrimiento del divorcio no se limita al fin de la relación. El cambio de entorno vital, el empeoramiento de la situación económica, la reconstrucción de la relación con los hijos, el estigma social, la pérdida de identidad. Que todo esto llegue simultáneamente es lo que dificulta la recuperación tras el divorcio.
Emociones que se experimentan después del divorcio
Duelo
El divorcio es una «muerte en vida». El futuro con la pareja, la cotidianidad como familia, los sueños compartidos. El duelo por estas pérdidas sigue el mismo proceso que el duelo por fallecimiento. Tristeza, ira, negación, negociación, aceptación. Estas emociones llegan como olas.
Sensación de fracaso
La sensación de fracaso de «no pude mantener el matrimonio» daña gravemente la autoestima. Especialmente en entornos donde el valor de «el divorcio es una vergüenza» es fuerte, la mirada social profundiza aún más la herida. (Los libros sobre recuperación tras el divorcio permiten profundizar en la comprensión)
4 pasos para volver a empezar
1. Tomarse tiempo para procesar las emociones
No hay necesidad de apresurarse a «mirar hacia adelante». Tristeza, ira, alivio. Todas las emociones son legítimas, y sentirlas plenamente es el requisito previo para la recuperación. Ten un espacio para expresar tus emociones con amigos de confianza, un terapeuta o un grupo de apoyo de personas divorciadas.
2. Estabilizar la base económica
La inseguridad económica tras el divorcio es una de las mayores amenazas para la salud mental. Revisar ingresos y gastos, acordar la pensión alimenticia, verificar las ayudas públicas (subsidio por hijo a cargo, ayuda médica para familias monoparentales, etc.). Consultar con un asesor financiero o un abogado aclara las perspectivas económicas.
3. Construir nuevas rutinas
Después del divorcio, la estructura vital se derrumba. Cómo pasar las mañanas, los patrones de comidas, cómo pasar los fines de semana. Construir conscientemente nuevas rutinas permite recuperar la sensación de «mi propia vida». Empieza por cosas pequeñas. Levantarte a la misma hora cada mañana, salir al menos una vez a la semana, empezar una nueva afición.
4. Consideraciones cuando hay hijos
Los hijos no son parte del divorcio, pero son quienes más se ven afectados. No negar a uno de los progenitores diciendo «papá (mamá) es malo», no hablar mal del excónyuge delante de los hijos, asegurar tiempo para escuchar las emociones de los hijos. Proteger la seguridad psicológica de los hijos es la máxima prioridad como padre o madre. (Los libros sobre divorcio e hijos también pueden ser de referencia)
Resumen
La reconstrucción de la vida después del divorcio no avanza de la noche a la mañana. Procesar las emociones, estabilizar la base económica y construir nuevas rutinas. Avanza en estos 3 pasos a tu propio ritmo. El divorcio no es el fin de la vida, sino el comienzo de un nuevo capítulo.