Comunicación

Cómo dar feedback constructivo

Este artículo se lee en unos 5 minutos

Por qué el feedback resulta difícil

Muchas personas sienten incomodidad al dar feedback. Esto se debe a mecanismos psicológicos como no querer herir al otro, no querer dañar la relación o no querer provocar rechazo. Sin embargo, si se evita continuamente el feedback, los problemas se dejan sin resolver y acaban provocando conflictos mayores.

El feedback constructivo consiste en transmitir información concreta para mejorar el comportamiento del otro de una forma que le resulte fácil de aceptar. Es fundamentalmente distinto de la crítica o la censura. La crítica niega la personalidad del otro; el feedback constructivo se centra en un comportamiento específico e indica la dirección de mejora.

Utilizar el modelo SBI

Situation (Situación)

Identifica con claridad la situación concreta a la que se refiere el feedback. Por ejemplo: «En la reunión de equipo del lunes pasado». Evita expresiones vagas como «siempre» o «a menudo» y especifica la escena concreta para que el otro entienda con exactitud de qué se está hablando.

Behavior (Comportamiento)

Describe como un hecho el comportamiento concreto que observaste. Por ejemplo: «Revisaste el móvil 3 veces durante la presentación». No incluyas interpretaciones ni suposiciones como «no estabas concentrado» o «no tenías motivación».

Impact (Impacto)

Comunica el impacto que tuvo ese comportamiento. Por ejemplo: «El presentador mostró una expresión de inquietud y su explicación se volvió entrecortada». Al transmitir el impacto, el otro comprende cómo afectan sus acciones a su entorno.

El momento adecuado para el feedback

El feedback pierde frescura con el tiempo. Cuanto más pasa desde el suceso, más se difuminan los recuerdos y menor es su efecto. Lo ideal es transmitirlo en las primeras 24 horas, como máximo en una semana. Sin embargo, evita el momento inmediatamente posterior si las emociones están a flor de piel; elige un momento en que ambas partes estén serenas.

Además, el feedback debe darse en privado, como norma general. Señalar algo en público hiere la autoestima del otro y provoca reacciones defensivas. Hazlo en un espacio privado y con tiempo suficiente. Los libros que enseñan de forma sistemática las técnicas de feedback también son útiles para mejorar la práctica.

El poder del feedback positivo

El feedback constructivo no se limita a señalar áreas de mejora. El feedback positivo, que reconoce y refuerza los buenos comportamientos, es igualmente importante. Según una encuesta de Gallup, los equipos en los que la proporción de feedback positivo frente a negativo es de 3 a 1 o superior muestran mayor productividad. (Libros que enseñan de forma sistemática las técnicas de feedback)

El feedback positivo también resulta eficaz cuando se transmite con el modelo SBI. Por ejemplo: «En la reunión con el cliente de ayer (S), gracias a que explicaste con la documentación que habías preparado previamente (B), el cliente comprendió mejor el proyecto y la aprobación avanzó sin problemas (I)».

La actitud al recibir feedback

Tan importante como la técnica de dar feedback es la de recibirlo. Cuando recibes feedback, la primera reacción tiende a ser defensiva. Sin embargo, lo más eficaz es escuchar hasta el final y concentrarte en comprender el contenido. En lugar de contraargumentar o justificarte de inmediato, profundiza tu comprensión preguntando «¿En qué situación concreta fue?». (Los libros relacionados también son una referencia útil)

No es necesario aceptar todo el feedback. Examina el contenido y adopta lo que sea útil para tu crecimiento. Consultar libros sobre gestión y liderazgo para arraigar una cultura de feedback en la organización también resulta eficaz.

Puntos clave de este artículo

  • Conocer los pasos concretos para utilizar el modelo SBI
  • Dominar las claves del momento adecuado para el feedback
  • Incorporar el poder del feedback positivo en el día a día
  • Comprender el mecanismo de Situation (Situación)

Convertir el feedback en un hábito

El feedback no debería ser un evento especial, sino parte de la comunicación cotidiana. Si se crea una cultura en la que el feedback fluye de forma natural en reuniones 1 a 1 periódicas, retrospectivas de proyecto y conversaciones informales del día a día, resulta más fácil mantenerlo. Cuando el feedback se normaliza, señalar áreas de mejora deja de ser algo extraordinario y la velocidad de crecimiento de todo el equipo se acelera.

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