Cómo empezar un estilo de vida minimalista
La esencia del minimalismo
El minimalismo suele malinterpretarse como «vivir sin posesiones», pero su esencia es «concentrarse en lo que realmente tiene valor para uno mismo». Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus definen el minimalismo como «una herramienta para promover intencionadamente aquello a lo que más valor damos y eliminar todo lo demás».
Es decir, el minimalismo no es restricción, sino elección. No hay un número correcto de posesiones: hay quien vive con 100 objetos y quien, según encuestas, tras reducir sus posesiones en un 30%, reporta que «la satisfacción vital mejoró» en aproximadamente el 80% de los casos. También hay quienes se consideran minimalistas con 1.000 objetos. Lo importante es que cada cosa que se posee tenga una razón clara.
Empezar por ordenar las posesiones
El reto minimalista de 30 días
Por ejemplo, un método concreto para empezar con el minimalismo es el «reto de 30 días». El día 1 se suelta 1 objeto, el día 2 se sueltan 2, el día 3 se sueltan 3, y así sucesivamente, soltando tantos objetos como el número del día. En 30 días se habrán soltado un total de 465 objetos.
Los primeros días son fáciles, pero la dificultad aumenta conforme avanza el reto. En este proceso, la frontera entre «lo que realmente necesito» y «lo que tengo por inercia» se vuelve clara. Para deshacerse de las cosas, se puede vender, regalar, donar o reciclar, eligiendo el método adecuado para cada objeto.
Abordar por categorías
Intentar ordenar todo de una vez tiende al fracaso, por lo que es más eficaz abordar por categorías: ropa, libros, utensilios de cocina, documentos, objetos con valor sentimental. Siguiendo este orden, la capacidad de decisión se va entrenando gradualmente, y cuando se llega a lo más difícil (los objetos sentimentales), los criterios para soltar ya están claros.
Minimalismo del tiempo
Al igual que con las posesiones, revisar el uso del tiempo resulta eficaz. Se registran las actividades de una semana y se clasifican en «actividades valiosas para mí» y «actividades que continúo por inercia».
Reuniones a las que se asiste por compromiso
Reuniones a las que se asiste por compromiso, programas de televisión que se graban sin ver, cuentas de redes sociales que se siguen solo por seguir. Identificar estos «desperdicios de tiempo» y reducirlos conscientemente genera tiempo disponible para lo que realmente se quiere hacer. Los libros sobre minimalismo pueden ofrecer pistas para revisar el uso del tiempo. (Libros sobre minimalismo.)
Minimalismo en las relaciones personales
El enfoque minimalista también se puede aplicar a las relaciones personales. Esto no significa reducir el número de amigos, sino elegir conscientemente en qué relaciones invertir energía.
Relaciones que drenan energía cada vez que se produce un encuentro, relaciones que se mantienen solo por obligación, relaciones que desgastan unilateralmente. Redirige la energía que dedicas a estas relaciones hacia las personas que realmente importan. La calidad de las relaciones se mide por la profundidad, no por la cantidad.
Minimalismo y comportamiento de consumo
El comportamiento de consumo minimalista se basa en «comprar menos y elegir mejor». En lugar de comprar muchas cosas baratas, elegir cosas de calidad que duren, aunque cuesten algo más. Como resultado, la cantidad total de objetos disminuye y la satisfacción con cada uno aumenta.
La «regla de las 48 horas» antes de comprar también es eficaz. Se espera 48 horas antes de decidir la compra de algo que se desea. Los impulsos tienden a desvanecerse con el tiempo, y solo queda lo que realmente se necesita.
Las trampas del minimalismo
El minimalismo también tiene puntos a los que prestar atención. Hay que evitar el «desapego excesivo», donde deshacerse de cosas se convierte en un fin en sí mismo y se sueltan incluso las necesarias. Además, cuando se vive en familia, la clave es no imponer los propios valores. (Los libros relacionados también son una referencia útil.)
El minimalismo es una elección personal y no debe imponerse a los demás. Deshacerse de las pertenencias de la familia sin permiso o criticar que «tienen demasiadas cosas» puede dañar la relación. Las reglas de los espacios compartidos se deciden mediante el diálogo, y los espacios personales se dejan al criterio de cada uno. Los libros sobre vida sencilla y revisión del estilo de vida también son útiles para practicar un minimalismo equilibrado.
Puntos clave de este artículo
- Conocer los pasos concretos para empezar por ordenar las posesiones
- Dominar los consejos del minimalismo del tiempo
- Incorporar el minimalismo en las relaciones personales a la vida cotidiana
- El reto minimalista de 30 días
Conclusión - La riqueza de tener menos
El minimalismo es una práctica que permite descubrir el valor del «espacio vacío» que se obtiene al reducir posesiones. Espacio físico, tiempo, energía mental. Estos espacios vacíos otorgan la capacidad de concentrarse en lo que realmente importa. No es necesario aspirar a ser un minimalista perfecto. Comienza hoy el viaje de encontrar tu propio «punto justo».